Construyamos una alternativa, tomemos el futuro en nuestras manos.- Clemente Castañeda

30 Mayo 2018

 

Mientras que las autoridades federales y estatales hablan de un México próspero y en calma, nosotros observamos un país cada vez más inseguro y desigual que exige cambios profundos que desde el Senado se pueden trabajar, expresó Clemente Castañeda ante 4 mil personas reunidas en la plaza principal de la Huizachera, en El Salto.

Hace una semana, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, consideró ciega la opinión de las personas que dicen que México vive una tragedia y no toman en cuenta los avances en materia de economía y bienestar, como los 3.6 millones de empleos nuevos de su sexenio.

“Dice que se siente orgulloso de haber creado 3 millones y medio de empleos, lo que no dice el Presidente es que el 75 por ciento de esos empleos son de menos de dos salarios mínimos y la gente no puede vivir con el salario mínimo de 88 pesos, ni siquiera con el doble”, dijo el candidato al Senado de la República por la Coalición Por México al Frente.

“Hay que recordarle al Presidente de la República que en materia de seguridad estamos peor que nunca, que hay 120 mil asesinatos, que hay 30 mil desaparecidos, que hay 16 mil feminicidios, ¿estamos bien? Claro que no”, subrayó Castañeda, quien junto con Verónica Delgadillo conforma la fórmula propuesta al Senado por Jalisco.

En la plaza abarrotada, Castañeda abundó sobre los 50 millones de pobres que hoy viven en México, sobre los 20 millones de personas que todos los días trabajan jornadas completas y no les alcanza para cubrir la canasta básica, y los 10 millones de personas en pobreza extrema en este país.

Clemente Castañeda y Verónica Delgadillo impulsarán en el Senado la plataforma legislativa Defender a Jalisco, que incluye la propuesta Salario digno, no mínimo, a partir de tres esferas de acción:

1. Desburocratización de la Conasami para que no esté controlada por las cúpulas tripartitas (empresarial, sindical, gubernamental), sino para que sea conducida por instancias técnicas y ciudadanizadas.

2. Emprender un proceso de revisión de las variables con las que se define el salario, porque existen problemas de diagnóstico que no atienden a la realidad de las personas. Necesitamos criterios objetivos y metas claras para que el salario verdaderamente sea digno y justo.

3. Impulsar una política de equidad salarial entre hombres y mujeres que enfrente las dos aristas del problema: mujeres que reciben menos salario por el mismo trabajo que hace un hombre; y mujeres que son contratadas en puestos de menor paga a pesar de tener la preparación para ocupar puestos mejor remunerados.

“Debemos tomar el futuro en nuestras manos, por eso estamos construyendo una alternativa”, dijo Clemente Castañeda.